Open letter to Armenians

Armenians! Lead the world to a truly peaceful COP29!

 Armenians, 

You, reborn from the ashes of the 1915 genocide, stand as a testament to resilience and the enduring human spirit. Today, you have the unique power to advocate for justice and truth on a global stage. You can expose all the abuses of President Ilham Aliyev, who has targeted his citizens in Azerbaijan and committed atrocities against Armenians in Nagorno-Karabakh/Artsakh, all while hypocritically positioning his country as a leader in the global climate conversation.

The 29th UN Climate Change Conference of the Parties (COP29), set to take place in Azerbaijan this November, presents an unparalleled opportunity to shine a light on these grave injustices. Despite Azerbaijan’s branding of the event as a “COP of Peace,” Armenians will reveal the truth about Aliyev’s regime and its actions.

You, dispersed across the globe, are uniquely positioned to protect not only your own people and your land but also the broader interests of justice and environmental integrity. Your ancestors taught you resilience – ‘we lose the day we stop fighting’. You have the ability to spearhead a global movement and engage other concerned communities addressing two of the most pressing issues of our time: climate change and genocide.

To me, the link between climate change and genocide is stark and undeniable. Both are governed by international conventions that, unfortunately, have seen inadequate enforcement. Since the adoption of the United Nations Framework Convention on Climate Change in 1992 and the Genocide Convention in 1948, the world has witnessed rising global temperatures and persistent threats of genocide. In 2023 alone, the UN Special Advisor on the Prevention of Genocide identified ongoing risks in six instances, including Nagorno-Karabakh.

The UN Climate Convention aims to curb greenhouse gas emissions, primarily driven by fossil fuels. With over 75% of these emissions linked to fossil energy, the industry’s influence over climate policy is a critical concern. Azerbaijan, where fossil energy comprises about 90% of its export revenues, epitomizes this conflict as it prepares to host COP29. This juxtaposition underscores the urgency and the relevance of your mission.

The genocide committed by Azerbaijan against Armenians in Nagorno-Karabakh/Artsakh in 2023 exemplifies the ongoing threat. Through starvation, bombing, and instilling fear, Azerbaijan has pursued a genocidal campaign. President Aliyev’s chilling statement— “If the ethnic Armenians do not leave our lands of their own free will, we will chase them away like dogs, and we are doing that”—reflects this brutal reality. The continuous incarceration of 23 Nagorno-Karabakh people in Baku jails serves as a stark warning to those who might attempt to return.

Azerbaijan’s proposal for a truce during COP29 rings hollow unless Armenian hostages and other political prisoners are released unconditionally. The 2023 U.S. State Department Human Rights Report on Azerbaijan states that there are “arbitrary detentions and serious problems with the independence of the judiciary,” making an unconditional return of Armenian hostages and release of political prisoners the only viable path to justice.

It is not enough to simply discuss the principles of international law; they must be actively enforced. Armenian community leaders and civil activists must rally global citizens—from journalists to climate activists—to implement the principles. By leveraging modern technologies, you can amplify your voices and ensure that the Conventions on Climate Change and Genocide are upheld.

I am supporting the idea of the civic movement defying hypocrisy and demanding a truly peaceful COP29. Our first step is to unite global Armenian community and launch a media campaign using the hashtags: #COP29 and #StopGreenwashGenocide and you can add #FreeArmenianHostages or #FreePoliticalPrisoners. Daily social media posts using these hashtags will build momentum, engage other communities, and attract mainstream media attention. This coordinated effort will compel journalists, delegates, and NGOs attending COP29 to seek answers from Azerbaijan regarding its Armenian hostages and political prisoners.

The goal is clear: a COP29 that truly stands for peace, marked by the release of Armenian hostages and political prisoners from Baku. Prepare yourselves, the Armenian communities, the truly peaceful COP29 will launch on July 23.

You have the commitment, reach, and determination to lead this transformative movement. By rallying global communities, you can ensure that COP29 addresses not only climate change but also champions human rights and justice.

Armenians, it is time to lead the charge. Post, comment, and use your voice. I and many others will follow you. 

 

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Luis Moreno Ocampo  

 

The First Prosecutor of the International Criminal Court (ICC)

 

Version en Español

Armenios,

Ustedes, renacidos de las cenizas del genocidio de 1915, son un testimonio de la resiliencia y de la fuerza del espíritu humano. Hoy, tienen el poder único de abogar por la justicia y la verdad en el escenario global. Pueden exponer todos los abusos del presidente Ilham Aliyev, quien ha atacado a sus ciudadanos en Azerbaiyán y ha cometido atrocidades contra los armenios en Nagorno Karabaj/Artsaj, mientras hipócritamente posiciona a su país como líder del debate sobre el clima mundial.

La 29ª Conferencia de las Partes de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP29), que tendrá lugar en Azerbaiyán en noviembre de este año, es una oportunidad única para echar luz a estas injusticias graves. Azerbaiyán denominó al evento como “COP de Paz”, y es una oportunidad única para revelae la verdad sobre el régimen de Aliyev y sus acciones.

Ustedes, dispersos por todo el mundo, se encuentran en una posición única para proteger no sólo a su propia gente y su tierra, sino también los intereses generales de la justicia y la integridad ambiental. Sus antepasados ​​les enseñaron sobre resiliencia: “perdemos el día que dejamos de luchar”. Son capaces de llevar adelante un movimiento global e involucrar a otras comunidades preocupadas que abordan dos de los problemas más urgentes de nuestro tiempo: el cambio climático y el genocidio.

Para mí, el vínculo entre el cambio climático y genocidio es claro e innegable. Hay dos convenciones internacionales que, lamentablemente, no se han aplicado de forma adecuada. Desde la adopción de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático en 1992 y la Convención sobre el Genocidio en 1948, el mundo ha sido testigo del aumento de las temperaturas globales y amenazas constantes de genocidio. Tan sólo en 2023, la asesora especial de la ONU para la Prevención del Genocidio identificó riesgos persistentes en seis casos, incluyendo a Nagorno Karabaj.

Por medio del hambre, los bombardeos y el miedo, Azerbaiyán ha llevado a cabo una campaña genocida en Nagorno Karabaj/Artsaj. La declaración escalofriante del presidente Aliyev: “Si los armenios étnicos no abandonan nuestras tierras por su propia voluntad, los ahuyentaremos como perros, y eso es lo que estamos haciendo”, refleja esta realidad brutal. El encarcelamiento de 23 personas de Nagorno Karabaj en las prisiones de Bakú sirve como una advertencia cruda para quienes intenten regresar.

La Convención Marco sobre el Cambio Climático de la ONU tiene como objetivo frenar las emisiones de gases de efecto invernadero, impulsadas principalmente por los combustibles fósiles. Debido a que más del 75% de estas emisiones están vinculadas a la energía fósil, la influencia de la industria sobre la política climática es una preocupación seria. Azerbaiyán, donde la energía fósil representa alrededor del 90% de sus ingresos por exportaciones, se prepara para albergar la COP29. Hay un obvio conflicto que marca la urgencia y la importancia de su misión.

La propuesta de Azerbaiyán de una tregua durante la COP29 es vacía a menos que los rehenes armenios y otros presos políticos sean liberados sin condiciones. El Informe de Derechos Humanos de 2023 del Departamento de Estado de Estados Unidos afirma que existen “detenciones arbitrarias y graves problemas con la independencia del poder judicial en Azerbaiyán”, lo que hace que el retorno incondicional de los rehenes armenios y la liberación de los presos políticos sea el único camino posible hacia la justicia. No hay jueces independientes para liberar a los cautivos.

No basta simplemente con discutir los principios del derecho internacional; deben aplicarse activamente. Los líderes de la comunidad armenia y los activistas civiles deben movilizar a los ciudadanos del mundo (desde periodistas hasta activistas climáticos) para implementar estos principios. Por medio de las tecnologías modernas, pueden elevar sus voces y garantizar que se respeten las Convenciones sobre el Cambio Climático y el Genocidio.

Apoyo la idea de que el movimiento civil desafíe la hipocresía y exija un COP29 realmente pacífico. Nuestro primer paso es unir a la comunidad armenia global y lanzar una campaña en los medios usando los hashtags: #COP29 y #StopGreenwashGenocide y pueden agregar #FreeArmenianHostages o #FreePoliticalPrisoners. Las publicaciones diarias en las redes sociales que utilicen estos hashtags generarán impulso, involucrarán a otras comunidades y atraerán la atención de los principales medios de comunicación. Este esfuerzo coordinado llevará a los periodistas, delegados y ONG que asistan a la COP29 a buscar respuestas por parte de Azerbaiyán sobre los rehenes y prisioneros políticos armenios.

El objetivo es claro: un COP29 que defienda la paz, marcada por la liberación de los rehenes y prisioneros políticos de Bakú. Prepárense, comunidades armenias, la COP29 realmente pacífica se lanzará el 23 de julio.

Tienen el compromiso, el alcance y la determinación para liderar este movimiento transformador. Movilizando a las comunidades armenias de todo el mundo es posible garantizar que la COP29 aborde no sólo el cambio climático, sino también defienda los derechos humanos y la justicia.

Armenios, es hora de dirigir el cambio. Publiquen, comenten y usen su voz. Yo y muchos otros los seguiremos.

 

 

-Luis Moreno Ocampo